STAR WARS…Fue Nuestro Padre

-Recupero las dos entradas publicadas en Mercados con motivo del estreno de la nueva triología de SW-

En algún lugar del Planeta Tierra a las 23:56 del día 17/12/2015

A menos de 4 minutos que se estrene la nueva triología de Star Wars me encuentro sentado delante del ordenador ataviado con mi túnica Sith,  jugueteo nervioso con la réplica del sable de Darth Maul sobre mis piernas sin saber muy bien que escribir. Estoy nervioso, debería estar allí en el cine pero no he caído en la tentación del Lado Oscuro. Observo distraído como mi robot astromecánico de 40 cm réplica de R2-D2 patrulla el salón entre silbidos de frustración al no detectar sus sensores la pata de un AT-AT de los años 90. De repente silencio, la Fuerza nos une a todos: Jedis, Sith, no alineados…ha habido un despertar.

Millones de seres en todo el mundo gritan de alegría al escuchar la banda sonora de la nueva película y yo arrastrado por el torrente de emociones dejo que toda esa energía  fluya a través de mí llevándome imagenes del presente, pasado y futuro se agolpan en mi mente sin poder distraerme ya, acabo de encontrar el camino hacia el origen de todo. Mis dedos aporrean las teclas bajo el ritmo de la Marcha Imperial marcando un ritmo constante y haciendo que las palabras ya no se detengan…Me llamo Innominoc y soy Freaky.

Como en el caso de Luke fue mi Padre el culpable de todo; él fue quien primero me explico que era la Guerra de las Galaxias, no recuerdo que me dijo hace ya más de tres décadas pero si como me narró la maravillosa batalla de Hoth entre los deslizadores y los impresionantes e icónicos AT-AT. En cambio sí recuerdo perfectamente como le esperaba en la noche enfrente de la puerta a que llegara de uno de sus viajes; el Lado Oscuro comenzó a apoderarse de mí pues no era amor de hijo lo que me mantenía mirando fijamente la puerta si no la impaciencia por recibir de sus manos aquello que semanas antes me había prometido. Ese día no trajo un holocrón Jedi sino algo mucho más valioso…una vieja cinta VHS metida en una caja de plástico negro algo rasgada de haberse abierto tantas veces; el título no era otro que “Star Wars: La Guerra de las Galaxias”.

A partir de ahí como buen Maestro fue guiándome en los caminos de la Fuerza, la Rebelión y el Nuevo Orden Galáctico. Las siguientes navidades los Reyes Magos (Jedis como debéis saber) trajeron de oriente muñecos de acción incluyendo al temido Darth Vader y el Halcon Milenario

Aquellos años ya lejanos se encuentran en una nebulosa pero como no recordar lo que costó encontrar la cinta del Retorno del Jedi, nuevamente mi Padre la trajo tras uno de sus viajes cuando yo ya dormía; cómo no recordar que me levanté en la madrugada utilizando todos mis limitados poderes de Padawan para no hacer ruido y comenzar a visionarla y mucho menos olvidar la reprimenda de mi madre al descubrirme y comprobar horrorizada que había caído a la tentación no ya del Emperador si no del misero Jabba Desilijic Tiure.

Mis poderes comenzaron a desarrollarse y la guía de mi Padre comenzó a flaquear. Yo me engrandecía en la Fuerza mientras el empequeñecía y en poco tiempo el alumno superaba al Maestro hablándole de fragatas Nebulon-B, de la antigua República, de la técnica de sable Shii-Cho o de cómo se estaba abriendo un mundo expandido alrededor de la creación de Lucas a la cual era difícil seguirle el ritmo. La adolescencia hacia el resto.

Pero no penséis que ese fue el principio del fin, al igual que la Fuerza Unificadora Star Wars nos unió y nos mantendrá unidos para siempre como a tantos padres e hijos,  hermanos, tios y sobrinos y parejas.

He sido yo quien le ha explicado quien es el almirante Thrawn, quien insistió que se pusiera a los mandos del primer X-Wing de Lucas Arts en un PC-AT de 16 bits mientras una versión metalizada de la banda sonora del maestro Williams era reproducida por mi SoundBlaster al mismo tiempo que esquivábamos rayos láser verdes de los débiles y esquivos caza TIE. He sido yo quien le ha explicado a mi querida esposa e hija el poder de la Fuerza, el peligro del lado Oscuro y la desaparición a manos de Disney de todo el Universo Expandido…todo, teóricamente incluso el TIE Defender…

Ahora que los espías Bothan han conseguido transferir un conjunto de entradas para una próxima sesión rendiré honor a mi Padre, mucho menos malvado que el manipulado y corrompido Anakin Skywalker, y siempre dispuesto a escuchar los entresijos del mundo de “nuestro amigo George” y seré yo quien le explique cómo llegamos a The Force Awakens; como la mini serie de comics Imperio Roto cuentan esos días de guerra Civil en el que los Moff desorientados tras la pérdida de la férrea voluntad que los guiaba deciden hacer la guerra por su cuenta intentando convertirse en los nuevos líderes del imperio tornándose más peligrosos si cabe.

El Imperio no fue destruido tras la Batalla de Endor sino que fue azuzado y empujado a una  guerra larga y cruenta que derivará y evolucionará hasta llegar a los nuevos episodios que ahora mismo podéis seguir, no en vano la guerra continúa. Uniros a ella.

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